Lula podría salir antes de fin de año

En el  tribunal de apelaciones de Brasil, tres de cuatro jueces que lo componen, respaldaron reducir la condena del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva

El ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue condenado a 12 años y un mes de prisión por corrupción pasiva y lavado de dinero.

Pero en la ultima semana tres de los cuatro jueces de un tribunal de apelaciones aceptaron el pedido de reducción de pena y lo Redujeron en casi el 60% o  dos tercios del original, de 12 años  a 8 años y 10 meses de cárcel.

Lo relevante de este fallo  es que no podrá ser revertido por el último magistrado del Supremo Tribunal de Justicia (STJ), permitirá al ex mandatario por el partido de los trabajadores , de 73 años, beneficiarse antes de fin de año de un régimen semiabierto, con derecho al trabajo diurno, de acuerdo con profesionales judiciales del hermano país.

El fallo fue adoptado de forma unánime por los cuatro magistrados de la quinta corte del Superior Tribunal de Justicia (STJ), un colegiado de tercera instancia en el orden federal de Brasil.

En legislación brasileña vigente los presos pueden obtener el beneficio de un régimen semiabierto  -con derecho a trabajo diurno-  a partir del cumplimiento de un sexto de su condena. Ese plazo se cumpliría, según el profesor de Derecho Constitucional Lenio Streck, en octubre de este año, dado que Lula, detenido desde el 7 de abril de 2018 en Curitiba, ya cumplió un año de reclusión.

Recordemos que Lula fue condenado en primera instancia en julio de 2017 por el juez anticorrupción Sergio Moro a 9 años y medio de cárcel por corrupción pasiva y lavado de dinero. Esa pena fue agravada en enero de 2018 por un tribunal de segunda instancia (TRF4) a 12 años y un mes.

“Hoy el relator llega a la conclusión de que hubo un exceso por parte del TRF4 en la fijación de la pena y yo también vislumbré ese exceso”, dijo otro magistrado del STJ, Reynaldo Soares, al argumentar su voto.

Lula, de 73 años, fue acusado de ser el beneficiario de un apartamento tríplex en Guarujá, en el litoral del estado de Sao Paulo, puesto a su disposición por constructoras para obtener contratos en Petrobras. El exgobernante se declaró inocente y denunció una persecución política para impedir que la izquierda vuelva al poder.

Esta victoria parcial de Lula, una de las pocas desde que fue condenado, no despeja otras amenazas sobre su destino. El ex presidente fue condenado en febrero pasado a otros 12 años y 11 meses de cárcel por un tribunal de primera instancia por la realización de reformas en otra propiedad, igualmente a cambio de contratos en la petrolera estatal.

Su estadía en prisión se debe al caso del tríplex de Guarujá, dado que la ley brasileña permite que el primer recurso se pueda presentar en libertad. Pero si fuera confirmada esa segunda sentencia, permanecería en la cárcel. Lula enfrenta además otros seis procesos.

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