LA LIBERACIÓN DE LOS PRESOS, EL PROCESO JUDICIAL Y LOS ILONGOTS, CAZADORES DE CABEZAS.

Las “cárceles llenas” como indicador de éxito de la seguridad ciudadana es una construcción simbólica inadecuada del sentido común y soslaya que el encarcelamiento es la resolución estructural de la miseria (Louis Waqcuant)

 De esos seres del juzgado, mi alimento de injusticia.

                                                   Camilo Blajakis.

El antropólogo Renato Rosaldo, se propuso explicar la razón por la cual, el pueblo “ILONGOTS” de Filipinas salía desaforado a cortar cabezas a las personas de las tribus vecinas, cuando moría algún familiar. Al preguntarles la razón de este acto, ellos expresaron que era por “la ira del duelo nacida de la aflicción”. La fuerza emocional del dolor se trasmutaba en ira hacia las víctimas al decapitarlos. A Rosaldo esta explicación le parecía insuficiente, trataba de desentrañar la complejidad de esta práctica cultural. Fue 14 años después, cuando el etnógrafo dilucidó esta cuestión.  Durante un trabajo de campo su esposa Michelle tratando de sortear los riesgos de un desfiladero cae accidentalmente y muere. Renato al ver el cuerpo sin vida de su esposa, tendido metros abajo, sintió el dolor desgarrador y experimentó la ira infinita ante la pérdida de un ser amado. Fue solo en ese momento, que pudo comprender vivencialmente lo expresado por los Ilongots. Solo el atravesamiento de determinadas situaciones extremas, nos permite registrar las emociones que despiertan.

 Los procesos del duelo se canalizan de diferentes modos según el contexto cultural, al configurarse determinados dispositivos para soportar la perdida. Tiempo después, la ley marcial prohibió esta práctica y los Ilongots terminaron sobre llevando su pena a través del evangelismo. Aun así, recordar los conducía a la furia del dolor nuevamente. Lo cierto es que   Renato Rosaldo valoró “la fuerza emocional arrolladora de la pena” como factor importante.

Hace pocos días el aparato mediático divulgó la fake news sobre la intencionalidad del gobierno de “liberar presos peligrosos”, acusados de delitos horribles como homicidios y violaciones en forma masiva. La mendacidad y la simplificación de esta operación, estuvo acompañada de un acto de manipulación manifiesta, cuando pusieron en escena a las personas que habían perdido a un ser querido en manos de un homicida o a las víctimas de violación, movilizando la fuerza emocional del dolor, no solo de ellos sino de toda la “sociedad de bien”, que se identifica con la perdida.

La aflicción por la muerte de un ser querido en situaciones de violencia, provoca un tsunami de dolor, ese dolor aterrador que los Ilongots manifiestan saliendo cortar cabezas, A esos familiares nada le podemos reprochar. Hay que agradecerles incluso el ejemplo de vida de portar su reclamo de justicia, esa justicia imposible por el daño irreparable,en un acto pacífico en lugar de salir a decapitar.

Ahora bien, para el resto de la opinión pública, el hecho merece una reflexión más profunda. La mayoría de la sociedad cree ingenuamente “en un proceso judicial ideal”, incluso los pseudoprogresistas que se devoran  “Vigilar y castigar de Foucault y llenan los auditorios de Darío Z, pero les es difícil percibir que el sistema penal crea, construye e impone verdad y es el excusado donde se defecan con sistemáticos procedimientos sobre “la presunción de inocencia”. Apenas una persona cae detenida padece en cuerpo y espíritu un circuito sistemático de tortura. No lo digo yo, lo detalla en sus más de 400 páginas el “INFORME ANUAL 2019. El informe de la crueldad XIII. Sobre lugares de encierro, políticas de seguridad, salud mental y niñez en la provincia de Buenos Aires” elaborado por la comisión provincial de la memoria.

Este artículo está dedicado a los “presos sin condena firme por años “que constituyen la mitad de la población carcelaria. Me refiero a ese purgatorio infernal que es la Prisión preventiva. Aun así, parece una obviedad y es vergonzoso aclarar que a hambrunas torturas, violaciones, abandono de persona, falta de asistencia médica, violencia institucional, hacinamiento, no hay que someter a nadie, aunque sea condenado. Si eso sucede, nos arroja a un panorama peor que los suplicios de la Edad Media, porque a diferencia de esa época los Estados Modernos parieron algo que se llama “Sujeto de derecho”. Adherimos a normativas que ponen en valor el respeto a la vida y a los derechos que la protejan y regulan, sino queda reconocer que sometemos a muerte lenta a miles de persona bajo la guarda del Estado. El asesinato de un detenido, en la cárcel de Florencia Varela más los heridos de gravedad entre los que se encuentra un joven que quedó parapléjico. A manos de las fuerzas de seguridad, hace unos días, nos dan cuenta de la violencia extrema que se vive en los contextos de encierro. La “mentira de liberar presos violentos” sostenida como verdad motivó cacerolazos y más repudio social, que el hecho real del homicidio de este preso con balas de plomo, viralizado, pero invisibilizada por la opinión pública cruel, que ve en esto, un caso de Justicia divina.

EL PROCESO DEL SEÑOR k  (DE KAFKA)

Una etnografía discordante de un hecho que conozco, puede ilustrar un poco más. Es la historia del señor K (K de Kafka). Él se encuentra solo al cuidado de su madre octogenaria con demencia senil severa.  Su progenitora accidentalmente se prende fuego y fallece a los pocos días. Un familiar cercano, que tenía con el señor K (K de Kafka) conflictos viscerales y sostenidos por décadas aprovecha la circunstancia y lo denuncia. Hasta acá, todo bien,hay indicios, se debe investigar.

El problema es el “PROCESO.  Al instante quedo detenido. Lo interrogaron sin presencia de su defensor.  La escena del accidente no fue resguardada, la policía científica llegó varias horas después y el relevamiento duró menos de una hora y fue realizado por un “idóneo” que a futuro en un juicio no es admisible. Pues lo debe realizar un perito certificado. El modelo de entrevista de la fiscalía es difuso y subjetivo. El defensor dijo que estaba por desatender su expediente, tiene 102 casos y apartan los casos si no tienen familia, porque no tiene modo de reunir las pruebas. Hay presos que por años no conocen a sus defensores.  Le desaparecieron 2000 pesos de la billetera y DNI y no se reclama, por miedo de recibir represalias. En medio de esta tragedia esto es “un hecho folclórico “pues es costumbre que, a los detenidos les sustraigan sus pertenencias. La letrada que lo defiende solicitó varias pericias que demostrarían la inocencia del acusado, planimetrías, testigos, pericia por persona certificada, oficio para establecer cruce telefónico, hace más de un año y no se han realizado ninguna. Excepto una que dio a favor del detenido que muestra ausencia de combustible. Las pericias psicológicas se suspendieron dos veces porque el traslado no se hizo.  A veces falta combustible para los patrulleros y todavía no se realizó. Me inquieta pensar en la validez de una pericia psicológica a un preso encerrado hace más de un año, con más de 30 detenidos en unos escasos 20 metros cuadrados, personas sin cielo, sin sol, sin movimientos corporales adecuados.  sin comida caliente, sin alimentos que están prohibidos y aportan nutrientes necesarios, bañándose con agua helada, en invierno y entre rejas y cemento a 40 º grados de calor, en verano. Más que una pericia parece un experimento nazi con poca profesionalidad. Se solicitó atención medica en varias oportunidades y no fueron vehiculizadas, aun aclarando en fiscalía que los gastos corrían por cuenta de amigos y familiares. La medicación y los alimentos son llevados por los familiares que viajan horas para abastecerlos, aún en cuarentena y se comparten con los presos abandonados por sus familias. La vianda provista no es suficiente.  A esta altura no simplifiquemos: ” Presos malos policías buenos, policías malos presos buenos” …porque en este caso la comisaria donde se encuentra el SeñorK (de kafka)  funciona en forma impecable, tratando a los detenidos y familiares en forma respetuosa cumpliendo la normativa con humanidad. Seguramente sobrecargados en su organización por el alojamiento de tantos detenidos en condiciones ajustadas. No es la misma suerte que se corre en otras comisarias. La comisaria 3 de Florencio Varela es investigada por la golpiza sufrida por un joven que termino en terapia intensiva, sumamos los incendios en las comisarías  Echeverría y Pergamino donde más de una decena de presos la mayoría acusados de delitos leves y excarcelables murieron quemados.

La historia del señor K (de Kafka) es la muestra en la que un conflicto familiar usa al sistema judicial  como plataforma de resolución. Una denuncia falsa, encastra con el engranaje perfecto de la impericia y la irresolución que es el PROCESO PENAL: Esto sucede con una investigación a cargo de la fiscalía de Berazategui, pero debe ser frecuente y extensivo a todo el país.

El señor K (de Kafka) es el señor K de siempre, el sufre el proceso que magistralmente describe Franz Kafka.

“–(…) detrás de la detención y del interrogatorio de hoy, se encuentra una gran organización. Una organización que, no sólo da empleo a vigilantes corruptos, a necios supervisores y a jueces de instrucción, quienes, en el mejor de los casos, sólo muestran una modesta capacidad, sino a una judicatura de rango supremo con su numeroso séquito de ordenanzas, escribientes, gendarmes y otros ayudantes, sí, es posible que incluso emplee a verdugos, no tengo miedo de pronunciar la palabra. Y, ¿cuál es el sentido de esta organización, señores? Se dedica a detener a personas inocentes y a iniciar procedimientos absurdos sin alcanzar en la mayoría de los casos, (…) resultado. ¿Cómo se puede evitar, dado lo absurdo de todo el procedimiento, la corrupción general del cuerpo de funcionarios? (…) los vigilantes tratan de robar la ropa de los detenidos, por eso irrumpen los supervisores en las viviendas ajenas, por eso en vez de interrogar a los inocentes se prefiere deshonrarlos ante una asamblea “(El proceso de Franz Kafka)

La pregunta de Franz Kafka sigue siendo pertinente, ¿cuál es el sentido de esta organización, señores? ¿Cuáles son los factores que dilatan el proceso? ¿Falta de idoneidad?¿Actitudes de desdén o desidia?¿Falta de peritos calificados?¿Vicios de origen, de nulidad?¿La macro, la micro estructura de poder? ¿Corrupción o exceso de casos y falta de recursos? O todos a la vez. Las “cárceles llenas” como indicador de éxito de la seguridad ciudadana es una construcción simbólica inadecuada del sentido común y soslaya que el encarcelamiento es la resolución estructural de la miseria (Louis Waqcuant) . El PROCESO PENAL devorador de carne humana para saciar las demandas insatisfechas de la sociedad, genera la falsa apariencia de que se ha resuelto todo, cuando en realidad todo es más complejo.

No sueño con eliminar las cárceles, las sociedades actuales conviven con sus monstruos, y no me refiero a los presos, sino al fantasma del inconsciente colectivo que cree que, al tirar personas, inocentes, culpables o sospechosas a las mazmorras, sitios que no tienen nada que envidiarles a otros dispositivos de suplicios de siglos anteriores, resuelve algo.

No es liberar a los presos en forma masiva. Es hora de solicitar observancia, responsabilidad, profesionalidad, interdisciplinariedad, seriedad, celeridad, eficacia, humanidad en el PROCESO. Es el espacio de intersección donde si es llevado con idoneidad confluyen los beneficios de la víctima también, para mermar su dolor y no sentirse amenazada. El mismo proceso penal irresponsable y falente que pone a inocentes en las cárceles, y hace la vista gorda a la sistemática violación de derechos humanos en la prisión, es el mismo mecanismo errático que pone a victimarios a metros de la víctima.

Al sistema penal se le reclama sencillamente eso. Acelerar el proceso más que liberar presos. No me refiero a Juicios abreviados, que son la salida elegante que se usa muchas veces para encubrir las fallas sistémicas, sino que estén a la altura de las circunstancias. Sino simplemente nos queda esperar un milagro, que de rebote se haga justicia y por casuística alguien se rehabilite y eso ocurre poco. Cesar Gonzales alias Camilo Blajakis escritor, poeta, cineasta, es un milagro, un joven que renació de la precariedad, la vida delictiva, la tortura de la cárcel y la poesía. Eso no ocurre mucho, es casi imposible que crezcan flores entre los pabellones de la muerte.

Yo vi belleza en cada paliza.
Y en cada requisa planee mi futuro.
De los tiroteos quedó esta mirada.
De años con celda tengo tantas ganas.(…)
Del hambre el resentimiento transformado en mi canción. (Camilo Blajakis)

ANDREA FABIANA CARRASCO

VISIÓN CALEIDOSCOPIO

EL PROCESO FRANZ KAFKA

http://web.seducoahuila.gob.mx/biblioweb/upload/Kafka,%20Franz%20-%20El%20Proceso.pdf

INFORMA ANUAL SOBRE TORTURAS 2019http://www.comisionporlamemoria.org/archivos/cct/informesanuales/Informe_2019.pdf

TORTURA A JOVEN EN FLORENCIO VARELA https://ahoraonline.com.ar/contenido/6798/denuncian-torturas-a-un-joven-en-la-comisaria-tercera-de-florencio-varela

INCENDIO COMISARIA DE ESTEBAN ECHEVERRIA https://latinta.com.ar/2018/11/masacre-en-una-comisaria-del-terror-en-esteban-echeverria/

INCENDIO EN LA COMISARIA DE PERGAMINO https://www.infobae.com/sociedad/policiales/2019/10/25/pidieron-entre-9-y-15-anos-de-prision-para-los-policias-acusados-por-el-incendio-de-una-comisaria-en-pergamino/

LAS CARCELES DE LA MISERIA Loïcwacquant • Pierre Bourdieu • 7 noviembre, 2009

https://www.drjulioaparicio.com.ar/descargas/Las%20carceles%20de%20la%20miseria.pdf

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