Surgimiento del movimiento peronista

De regreso a Octubre. Por Victoria Fusco

Era el 17 de Octubre de 1945, en pleno gobierno militar, cuando una multitud de integrantes de las clases populares de todo el país se unieron en un solo grito para reclamar la liberación del General Juan domingo Perón. Aquél ejercía como secretario de Trabajo y Previsión y al haber tejido relaciones con los dirigentes sindicales y con los trabajadores empezó a ser un referente. A pesar de las contradicciones y dilemas que hay en relación al peronismo no hay dudas de que es un movimiento de masas muy importante en la historia argentina.

“Trabajadores: hace casi dos años dije desde estos mismos balcones que tenía tres honras en mi vida: la de ser soldado, la de ser un patriota y la de ser el primer trabajador argentino”. Con esta primera expresión, comenzó el discurso de Perón ante los “descamisados” que estaban reunidos en la Plaza de Mayo ese día, ya que ante la presión del pueblo, fue liberado por las fuerzas militares.

Algunos teóricos argumentaron que fue una movilización espontánea y otros que fue organizada por los líderes sindicales. Pero según el historiador Daniel James, “el 17 de Octubre se convirtió en el emblema del surgimiento de la clase obrera como fuerza auténtica y legítima dentro de la sociedad y la política argentina. Además el Estado peronista adoptó este día como fecha decisiva del ritual público y de las conmemoraciones nacionales”.

Así mismo, en la década de los 40, los trabajadores no tenían los mismos beneficios laborales como vemos en la actualidad. Recién en 1945 se instauraron leyes laborales que dignificaron al trabajador como tal: jubilación, ocho horas de jornada laboral, descanso semanal, indemnizaciones por despido, vacaciones pagas, aguinaldo, etc. Toda una revolución para la época.

Lo que llama la atención en Juan Domingo Perón es que en sus tres presidencias (1946, 1951 y 1973) fue elegido por el voto popular. Hasta 1952, fue acompañado de Eva Duarte, más conocida como “Evita, la abanderada de los humildes”. Ella cuestionó el rol femenino en la sociedad de esa época, y además de todas las transformaciones en relación con el obrero, la mujer empezó a tener relevancia en la vida laboral. El punto máximo fue en 1947 donde se proclamó el voto femenino, como gran conquista por parte de todas las mujeres.

Se puede señalar que en esos tiempos la polarización y el odio eran moneda corriente, la oligarquía y las clases altas no querían perder el poder y los privilegios que poseían. Perón tenia una idea clave: “la historia de los pueblos, desde los fenicios hasta nuestros días, ha sido la lucha contra los imperialismos”. Eso no les caía bien a los más pudientes.

Se destaca que el peronismo le dio representación y visibilidad a los sectores que anteriormente estaban ocultos como los jóvenes, los trabajadores y los inmigrantes. Una de las hipótesis de Carlos Fayt explica: “el peronismo es la respuesta política a las condiciones sociales y económicas imperantes en 1943. Fue una necesidad histórica que facilitó el acceso del proletariado a la escena política, como etapa preparatoria de una revolución profunda”.

“Para conducir a un pueblo la primera condición es que uno haya salido del pueblo, que sienta y piense como el pueblo. Quien se dedica a la conducción debe ser profundamente humanista: el conductor siempre trabaja para los demás, jamás para él”, expresó Juan Domingo Perón en una entrevista realizada por Fernando Solanas y Octavio Getino para el grupo Cine Liberación, en 1971. Hoy ese pueblo lo recuerda y – de manera presencial o virtual – le manifiesta su lealtad.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *